sábado, 13 de abril de 2013

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Solo en el nombre de Jesús podemos llegar al Padre y depositar todas nuestras cargas y preocupaciones.
espero te guste.
Jesús dijo: Yo soy el Camino la Verdad y la Vida.
Ánimo Enfermos

MATEO 4:23-24 «Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas, predicando las buenas noticias del reino (el Evangelio) y curando (sanando) todas las enfermedades y debilidades, y las dolencias entre la gente del pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los que sufrían padecimientos graves, a los endemoniados, los epilépticos, lunáticos y paralíticos, y Jesús los sanó.»
MATEO 8:2-3 «Y he aquí se le acercó un hombre enfermo de lepra y se postró ante El y adorándole, diciendo:”Señor si quieres puedes limpiarme y curarme”. Jesús extendió su mano y le tocó diciendo: “Quiero,¡sé limpio, quedas curado!” E inmediatamente su lepra desapareció, y fue limpio y curado.»
MATEO 8:6-7,13 «Y diciendo Señor, mi criado está en la casa enfermo, paralizado y sufriendo terribles dolores, gravemente atormentado. Y Jesús le dijo: “Yo iré y le sanaré” (le restauraré) ... entonces Jesús le dijo al centurión: “Vete, y como creíste, te sea hecho.” Y su criado fue sanado en aquella misma hora.»
MATEO 8:14-15 «Y cuando entró Jesús en la casa de Pedro encontró a la suegra de Pedro postrada en cama con fiebre. Jesús tocó su mano y la fiebre la dejó; y ella se levantó y les servía.»
MATEO 9:2, 5-7 «Y he aquí le trajeron un paralítico postrado por su enfermedad, acostado en una camilla y cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al paralítico: “Animo hijo tus pecados quedan perdonados y el castigo absuelto... Porque ¿qué es más fácil decir: Los pecados te son perdonados y el castigo absuelto, o decir levántate y anda?.” Pues para que sepáis, el Hijo del Hombre tiene autoridad y potestad en la tierra para perdonar pecados y absolver el castigo (dijo entonces al paralítico) “¡Levántate! toma tu camilla y vete a tu casa.” Entonces él se levantó y se fue a su casa.»
MATEO 9:20 22 «Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto, porque decía dentro de sí “Si tocare solamente su manto quedaré sana” Jesús, volviéndose y mirándola dijo “Animo hija, por tu fe, has sido sanada.” Y la mujer fue curada desde aquella misma hora.»